Diario de una sombrilla
Lunes: El dia amaneció asquerosamente soleado. Hoy fue uno de tantos días en los que tuve que permanecer entre este maldito armario junto al grupo de chécheres inservibles que lo habitan. Será que yo también soy un chéchere que nadie quiere? Creo que ando un poco deprimida...
Martes: A pesar de que hoy fue un dia bien nublado, nada cambió. No salí de mi encierro porque él se niega a cargarme a menos que sea estrictamente necesario. Este encierro me está matando, la verdad no veo una razón para seguir existiendo...
Miércoles: Por fin amaneció lloviendo :D por fin pude salir de mi celda y cambiar mi rutina. Pude ver la ciudad, la gente corriendo de un lado para otro, los trancones, las luces de la calle encendidas por la oscuridad, en fin todo lo maravilloso de la vida. Estoy muy feliz....
Jueves: Hoy ha sido el peor dia de mi vida. Salí desde temprano pensando que sería un maravilloso día como el de ayer. Pero lamentablemente no fue así. En la tarde estuve con él montada en un bus ya de vuelta hacia nuestro hogar. Cuando ya íbamos a llegar, me di cuenta de que él estaba medio dormido y que a causa de esto, al verse próximo a nuestra parada, dió un enorme salto, timbró y se bajó precipitadamente. ME DEJÓ!!! El imbécil se olvidó de mi!!!! Ahora ando con otro tipo, uno que me recojió más por lástima que por necesidad... pero las cosas son mas o menos iguales. Pasé de un armario con olor a humedad a un perchero viejo y oxidado. Que moral...
Viernes: Las cosas van mejorando. El tipo este que me recojió resultó ser un vendedor callejero y ahora estoy con una mano de compañeras nuevas!!! Creo que me acoplé muy bien al grupo y pues me siento super feliz porque ahora puedo salir a la calle todos los días, desde temprano hasta bien tarde!!! Lo único que espero es que nadie me compre para así poder disfrutar de estas hermosas vacaciones...
Sábado: Hoy las cosas fueron tan buenas como ayer. Salí a la calle con mis amigas y aunque hacia el medio día tuvimos que despedir a varias de nuestras compañeras a causa de un pequeño aguacero que cayó por los lados donde andábamos, en general pude disfrutar de las delicias de la libertad. Espero nunca más tener que estar encerrada de nuevo.
Domingo: Mi maldita suerte se acabó. Salí como los 2 días anteriores esperando tener un día apacible. Pero hacia la mitad de la mañana comenzó a caer una llovizna, de esas que mojan terriblemente, por lo que la gente comenzó a agruparse a nuestro alrededor tratando de comprarnos. Yo no sabía que pensar... tuve miedo. Y de pronto, para empeorar las cosas lo ví. Era él, el estúpido que me dejó botada sin remordimiento alguno. Y lo peor, venía hacia mi con una urgencia que se le notaba en los ojos. Yo no quería saber nada de él, traté de esconderme detrás de varias de mis compañeras, pero lamentablemente no sirvió de nada. Tan pronto me vió sonrió y le dijo al vendedor: “Oiga deme esa, la de allá. Es gracioso hace unos dias perdí una idéntica. Soy un tipo super conservador, por eso me la llevo”. Ahora escribo mis últimas líneas desde este maldito armario del cual se que no saldré en un buen tiempo, pues acabo de escuchar a través de la puerta la peor noticia de todas: “llegó el verano”.
Correción de Estilo: Juanita Castro







