Eran las 9.30 AM y yo estaba ya en el sitio de la carrera. Los de la categoría juvenil ya habían partido y algunos de ellos comenzaban a llegar a la meta con un cansancio tal que se les notaba en la cara. Entre tanto los de la categoría de veteranos se preparaba y hacía el calentamiento final. El día era perfecto para correr.
A las 10.30 habían partido ya los veteranos y yo comenzaba a estirar y calentar y comenzaba a sentir algo de nervios. Y que tal no pudiera terminar? que tal mi físico no diera para tanto? que tal que ya no tenga piernas para esto?... trataba de ser positivo pero era algo difícil. A las 11 AM estaba ya listo para salir, en medio de aproximadamente unas 3.000 personas de la categoría abierta, a unos 150 metros de la línea de salida. La adrenalina comenzaba a recorrer mi cuerpo, estaba listo, los temores habían pasado y ahora estaba lleno de ganas de correr.

Sonó el silbato de salida y comencé a trotar suavemente. Los primeros 200 o 300 metros fueron bastantes difíciles por la cantidad de gente a mi lado por lo que decidí unirme a un pequeño y separado grupo de hombres que comenzaron con un ritmo muy suave, perfecto para arrancar una maratón de este tipo. Siempre la primera parte de una carrera es difícil pues el cuerpo pasa de estar inactivo a estar dando el 100% en pocos minutos y en esta ocasión la dificultad se duplicó debido a que los primeros 2 Kms. eran mas o menos en subida, pues se iba por la Calle 85 desde la 15 hasta la 9 y luego por toda la 9 hasta la Calle 74. Pasados 15 minutos había pasado ya los 2 Kms. iniciales y comencé a ir en bajada por la Calle 72 desde la 9 hasta la 15, lo cual me ayudó un poco. Ya por la 15 sentí que ese tramo era mucho mas suave y pude aligerar un poco el paso. Llegando a la Calle 80, pasó por mi lado un negro que parecía mas una gacela que un ser humano, luego supe que era un africano de esos que solo están en Colombia para ganar este tipo de carreras.
Por mi parte continué muy concentrado y pasados 35 minutos, estaba ya de nuevo en el punto de partida marcado como el Km 4 del trayecto. En ese punto alcancé a un par de "gringas" (la verdad no tengo idea de donde eran pero siempre que uno oye hablar a alguien en inglés les dice gringos) y decidí seguir la carrera con ellas pues su paso era simplemente perfecto. Estaba feliz pues llevaba un poco menos de la mitad de la carrera y aun me sentía perfecto. De nuevo estaba en subida y pues esta vez la cosa fue algo mas dura, de hecho llegar de nuevo a la marca de los 2 Kms. se me hizo eterno. Pero afortunadamente tuve una buena distracción con estas gringitas pues se dieron cuenta de que iba pegado a ellas cual chicle y, pensando que yo no sabría inglés, comenzaron a hablar de mi, diciendo que era muy gracioso que me les hubiera unido, que quien sabe si podría seguirles el paso y que seguramente mi intensión era caerle a alguna de ellas. Que tal ah??? yo JAMÁS...
Así pues, al llegar de nuevo a la bajada por la Calle 72, decidí separarme de ellas y aligerar un poco el paso, por lo que en unos minutos las dejé atrás. De nuevo iba por la Carrera 15 cuando me asaltó una duda: si la carrera era de 10 Kms. entonces la meta era en la Avenida 9 con calle 74??? pero allá no había nada, solo una pancarta indicando los 2 Kms de carrera. La cosa no estaba bien... cuando llegué por segunda vez al punto de partida (el Carulla de la 85 con 15), decidí preguntarle a uno de esos jóvenes del staff de la carrera que cuantas vueltas eran a lo que el respondió que eran 3. CARAJO... la vaina era de 12 Kms. y no de 10. Y yo lo había dado ya todo!!!
Comenzó de nuevo la subida y esta vez no pude con ella por lo que por primera vez tuve que parar y caminar. Fue algo triste pues pensé que no iba a detenerme durante todo el trayecto, pero la verdad mi cuerpo no estaba de acuerdo con esa idea. Y para completar, me alcanzaron mis amigas las gringas quienes al verme exclamaron "Look who's here hehehe poor guy... I knew he will be walking in no time". Que vaina, ahi la cosa ya cambió porque se metieron con el orgullo de un hombre. Y sacando fuerzas de no se donde comencé a trotar de nuevo y me les uní por seguinda vez. Es que yo no iba a permitir que un par de tipejas se burlaran de mi NO SEÑOR!!!
Había estado corriendo exactamente durante 60 minutos y estaba de nuevo en la Calle 74 con Av 9, osea que había logrado los 10 Kms. En mi cabeza ya me sentía tranquilo pues a eso iba no? a correr 10 Kms. Pero ni modos, ya estando allí pues solo quedaba terminar y de nuevo, aprovechando el terreno en bajada de la calle 72, me les volví a adelantar a las monas. Pero el trayecto por la 15, al contrario de las 2 primeras veces, no se me hizo para nada suave. No veía la hora de llegar, ya mi rodilla derecha, la de las mil lesiones, comenzaba a doler. Los tobillos tampoco andaban bien y eso no era por otra razón diferente que la de estar usando mis tennis adidas. Esos no eran para correr, pero no tenía mas...
Llegando a la calle 75 me topé con un señor de unos 70 años quien mantenía un ritmo bastante agradable, por lo que decidí pegarme a él. El hombre se veía muy cansado pero en su mirada notaba una determinación increible, se notaba que terminaría esa carrera así le costara la vida. Eso me agradó mucho y me dió ánimos para seguir. Pasábamos lentamente las calles primero la 77, luego la 79 y ya se veía la meta en el lejano horizonte. Y ahí en esos momentos mi espontáneo compañero de los último metros paró y comenzó a caminar. Sin pensarlo un segundo, yo también paré y me quedé caminando a su lado. No nos dijimos una sola palabra, pero ambos sabíamos que terminaríamos la carrera juntos. Quería de alguna manera ser algún tipo de apoyo para él y pues ojalá lo haya sido. Ya en la calle 82 el hombre me miró como indicándome que era hora de retomar el trote y comenzamos pues a correr a un paso bastante fuerte para rematar la carrera como se debe, dandolo todo, utilizando las fuerzas restantes en el cuerpo.
Luego de 1 hora y 25 minutos estaba pasando la meta, empapado en sudor, con dolor en mis piernas pero con la satisfacción de haber logrado mi objetivo. al llegar me dieron mi medalla y una manzana para reponer fuerzas.

Realmente es muy agradable participar en este tipo de eventos no solo por hacer deporte, sino por demostrarse a sí mismo lo que uno puede llegar a hacer con determinación, esfuerzo y trabajo duro. Realmente esta maratón me sirvió mucho y me ayudó para limpiarme de tanto estrés y mala energía que tenía acumulados. Y pues ahora solo queda esperar la próxima carrera el 20 de Noviembre patrocinada por Samsung. Allá nos vemos!!!