Destruyen Transmilenio
El día sábado 29 de abril de 2006 será recordado por muchas generaciones como el día en el que el sistema de transporte público Transmilenio, dejó de ser una alternativa muy buena para la movilización de masas para convertirse en una pesadilla para la capital.
Gracias a la entrada de la nueva etapa del Transmilenio (la de la Avenida Suba) los inteligentísimos directivos de esta empresa decidieron cambiar el sistema de nomenclatura que distinguía los buses del sistema y adecuar las rutas para supuestamente hacer todo más fácil. Pero la verdad es que lo único que lograron fue crear un caos de una magnitud indescriptible.
Voy a exponer mi caso para ilustrar mi punto de una manera más sencilla. Vivo cerca a la estación "Coliseo" por la Carrera 30 y estudio los sábados en la Sergio Arboleda, por lo que me bajaba en la estación "Calle 76" en la Caracas.
Procedimiento a realizar para movilizarme (hasta el 28 del abril de 2006):
En la estación "Coliseo" tomaba el bus No.5 y éste me dejaba en la estación "Calle 100" en aproximadamente 10 minutos. En esta estación me bajaba y hacía un trasbordo, para tomar los buses No. 2 o 3 hasta la estación "Calle 76", lo cual duraba aproximadamente 5 minutos. Desde el origen hasta el destino final, el tiempo de recorrido era mas o menos de 18 minutos. Lo bueno era demás, que para devolverme podía tomar de nuevo los buses No. 2 o 3 y luego el bus No. 5 y para estar de regreso en mi casa 18 minutos.
Procedimiento a realizar para movilizarme (desde el 29 del abril de 2006):
Debido a que no existe ya una ruta que conecte las estaciones "Coliseo" y "Calle 100", el número de trasbordos aumentó. Así, tuve que tomar el ventiúnico bus que para ahora en la estación "Coliseo", el C2 e ir hasta la siguiente estación por la Carrera 30 hacia el Norte, es decir la estación "Simón Bolívar". Hasta aquí parecía no haber problema. Una vez en la estación "Simón Bolívar" debía tomar el bus B12 que por razones inentendibles pasa cada 20 minutos y claro, apenas llegué a la estación acababa de pasar un B12 un "poquito" lleno por lo cual no pude ingresar y perdí 20 minutos en la estación.
Cuando finalmente llegó el siguiente B12, pude entrar (eso sí, pateando una que otra viejita) y llegar en cerca de 15 minutos a la estación "Calle 100". Una vez allí, me indicaron tomar la ruta J72, la cual de nuevo, pasaba cada 20 minutos. Como no sabía que otra alternativa tenía decidí esperar. Pero dado el caos que había y debido a que la estación en la que estaba es crítica pues conecta cerca de 25 rutas diferentes, me fué imposible ingresar al J72 que pasó (por la gran cantidad de gente) y tuve que esperar otros 20 minutos. Gracias al Divino Niño, el J72 pasó a los 15 minutos y pude entrar en él y llegar hasta la calle 76 en unos 10 minutos.
En síntesis, el tiempo total para llegar del punto de origen al punto de destino fue de 85 minutos (1 hora 25 minutos).
Pero acá no acaba la cosa no señor!!! pues para devolverme, luego de mi clase de la mañana, no podía tomar los mismos buses que había tomado para llegar a la universidad, debido a que las letras y los números cambian según el sentido hacia el que uno vaya. Así bien, decidí estudiar bien las rutas y buses a tomar antes de lanzarme en mi travesía de vuelta al hogar. Pero al parecer esto no sirvió de nada.
En la estación "Calle 76" tomé el bus B74 para llegar hasta la estación de la "Calle 100" y allí de nuevo hacer el trasbordo para tomar las rutas hacia la carrera 30. Cuando llegué a dicha estación, unos 10 minutos después, decidí irme hasta la estación "Calle 106" para tomar un expreso hasta el Campín, por lo cual tomé un bus "lechero" que llaman, el B1, hasta la estación mencionada. Luego de 5 minutos estuve en la calle 106, pero no contaba con que dicha estación no tiene conexión con las rutas que van hacia el sur, por lo cual tuve que tomar el bus B54 hasta la estación "Pepe Sierra". En esa estación tomé finalmente el bus con dirección al sur, el famoso G11. Supuse que ya en ese bus la cosa sería sencilla y rápida, pues antes, con las rutas pasadas, en promedio desde la 116 hasta el Campín, se gastaban unos 15 minutos.
Pero el famoso G11 no hace las cosas tan fáciles ya que no toma el puente de la 92 sino que sigue por la Av Caracas hasta "Los Héroes", allí toma la Calle 80 hasta la estación "Escuela Militar" y allí hace una U para salir a la carrera 30. En total gasté cerca de 1 hora, desde la 76 hasta el Campín.
Conclusiones
1) El nuevo sistema de identificación de las rutas es terriblemente confuso, mal diseñado y tan complicado que pasarán muchos años antes de que alguien logre dominarlo.
2) Si bien el número de buses aumentó (según las cifras dadas por los medios de comunicación entraron en funcionamiento 300 nuevos móviles), el número de rutas se triplicó, lo cual condujo a una reducción significativa de las rutas que paran en cada estación.
3) El personal de Misión Bogotá está haciendo un trabajo de orientación muy bueno, pero lamentablemente son insufientes, pues es imposible que 2 o 3 personas por estación, atiendan las inquietudes de miles de usuarios a la vez.
4) Los ladrones debieron hacer "su agosto" hoy, gracias a la confusión y el amontonamiento de personas que hubo en los buses del servicio.
5) Tomaron el mejor servicio de transporte que tenía la capital y lo transformaron en un caos de dimensiones apocalípticas, del cual será muy dificíl de salir.
No siendo más, solo me queda por decir: QUE VUELVA EL TROLI!!!





